


Carta Abierta de…Manuel Beberide
Corullón
Carnaval
Una gran persona de Toral, fue quien si querer me animó para que durante varios años hiciera disfraces de carnaval. Cada
martes de carnaval, a media tarde, pasaba por mi casa y me preguntaba ¿Manolín, a que hora sales esta noche?, llegaba la noche y siempre en la puerta de algún bar, sobre todo “EL AVENIDA”, allí estaba él, con su pañuelo blanco secándose las lágrimas y diciendo, “QUE BONITO, QUE BONITO”. Mi agradecimiento por tu emoción y tus palabras, enviándote un abrazo y mi recuerdo más cariñoso es para ti, allá donde estés “TOÑIN EL”.
No he sido el mejor, ni tampoco el peor haciendo esto, pero si me siento reconocido por la mayoría del pueblo porque aún hoy
en día me preguntan si sigo con esta afición; me encantaría, pero al no estar en Toral se me hace difícil y en otro lugar pues como que no me apetece mucho. A mucha gente le dará igual todo esto, pero a los que lo hemos vivido y seguimos viviéndolo, sabemos de lo que hablo y de lo que realmente se siente. Por ello os dejo, no todas, pero si algunas de mis fotos, con los que yo considero mis mejores trajes de carnaval y os animo a los que en tiempos hacíamos esto y a los que ahora seguís con la tradición a continuar con algo que no debemos dejar en el olvido, sobre todo por las buenas ideas que tenemos en este nuestro pueblo. Gracias a todos.
Allá por 1979 imitando un disfraz de Bigote Arrocet que había salido en el Un, dos, tres, comencé esta afición. Con
cuerda de pita que empecé a deshacer, se me ocurrió coserla a una corbata y de ahí salió como una falda, continué haciendo unos puños, unas tobilleras, un cuello enorme de cuerda deshecha, que junto a una peluca de lana negra, decorada con huesos de pollo, y en la mano otro hueso grandísimo de una ternera, pintado de negro y gafas de sol negras, fue mi primer traje, con el que participé en la sala de fiestas CANADA; para nada tenía pensado ganar entre tantísimos disfraces como había allí aquella noche, pero así fue, me llevé el primer premio y dio pié para continuar año tras año.
No puedo dar fechas de cuando fueron unos o los otros, solo que el segundo era de una negrita con su hija, en este caso una muñeca con el mismo
traje que la madre, un poco provocativo para aquellos tiempos, y sobre todo el tiempo que me costó llegar al Canadá, ya que por la calle Ferradal me salieron tres perros, que me corrieron hasta encontrar la puerta de una casa abierta y allí me metí; después todos los años tenía que pasar por donde esa familia para que me vieran. También gané aquel año otro primer premio, por supuesto, mi ego, seguía creciendo.
Vinieron en años sucesivos, no consecutivos por desgracias familiares, otros disfraces que os paso a detallar simplificadamente, trajes que ya eran mas pensados, mas ideados por su complejidad, dificultad, trabajo, y que necesitaban tiempo, paciencia, que yo mitigaba a base de vasos de café y cigarro tras cigarro en muchas madrugadas, varias broncas que recibí y que también dí por querer hacer siempre todo a la máxima perfección y sin llegar a conseguirlo, eso si, el resultado la gran mayoría de las veces fue muy positivo.
Trajes como “Pato Donald”, “Mexicanos Enanos”, “La vaca Mariana con su ternerillo”, “La pitufa y la seta”, “El campanario con nido de cigüeñas”, “Los trajes de
espirales”,”La mora provocadora”, y como no, mis favoritos “Las notas musicales”, los enormes “ABANICOS” y para mi gusto mi gran obra “EL RELOJ DE BOLSILLO”, de alguno me olvidaré, pero más o menos estos son los principales, junto con los que hacía para mis sobrinas, unas veces el mismo que yo hacía, pero al año siguiente y otras si me daba tiempo alguno nuevo.
Solo y para acabar, os cuento una anécdota en la que ya era discoteca Canadá. Un año cuando el jurado votó, quedé empatado con un traje que no tenía prácticamente nada, unos cuantos trapos de colores cosidos por encima de una chaqueta de pana, la cara tapada y con un sombrero; pues bien, en una segunda votación salí ganando por la mínima, mi sorpresa es que cuando llego a casa me encuentro a mi padre con aquel traje sentado en una silla, imaginad lo que pude pensar.![]()
Nada más, solamente animar a esas buenas mentes que tenemos en Toral para continuar con esto, Ah!, y a esa “TORBELLINO” del Pico Lugar (todos sabéis por quien digo), que siga haciendo reír como ella solo sabe hacer y animar el cotarro.
Toño, a ti gracias por esta página, quienes estamos fuera de Toral sabemos de sobra lo que nos ayuda e informa. GRACIAS.
MANOLO

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20/02/2012 a las 0:48
el arte abre los ojos,dedicar tú tiempo libre a crear es estupendo.manolo tú has aportado arte al carnabal de tú pueblo.un besazo de una carnaval.
20/02/2012 a las 9:41
Que bonito Manolo, me has emocionado mucho con el recuerdo a mi tio Toñin y sobre todo verle en la foto, grandes trabajos hechos con mucho esfuerzo e ilusión, alguna rabieta tambien hemos pasado porque siempre nos gustaba lo bien hecho y sobre todo la imaginación ¿verdad?. Gracias por recordarnos lo bien que lo pasabamos, un besin.
20/02/2012 a las 9:51
Caray Manolo que recuerdos me traes a la memoria siempre esperando ,,,A ver que disfraz traias!!!gratos recuerdos han vuelto a mi memoria!!!el tiempo pasa pero por fortuna tenemos en nuestras memorias momentos vividos que te alegran el alma al recordarlos.Un abrazo enorme para ti!
20/02/2012 a las 21:21
Manolo quien estuviera contigo,fuese “”Carnaval ;; o no,siempre se sentia alegre, un abrazo y haber si este verano coincidimos.
21/02/2012 a las 0:59
Manolo cuanto se echa de menos el taller y cuantas tardes dándote la lata. Espero que te vaya muy bien..
21/02/2012 a las 10:19
Yo era muy pequeño! Pero me acuerdo toda la gente esperando en los bares tu desfile,unico y personal que nos regalabas a todos antes de ir a ganar a delfos… El carnaval es una forma de vida y cuando es tu vida desgasta y mucho. Cuando le dedicas tantas horas y te superas ,quitandote el merito injustamente termina uno por aburrirse. Para mi tu siempre seras el mejor y creo que pronto esperaremos ansiosos tu desfile triunfal arrancandonos esos aplausos sinceros