BALBINO Y LOS NABOS RELLENOS

toni- cabalgamos

LA COCINA LITERARIA DE ANTONIO ESTEBAN

En Julio del año dos mil ocho, Maruli Miranda y yo presentamos en Toral, el segundo tomo de la trilogía sobre nuestro pueblo: MEMORIA PERDIDA DE UN TIEMPOO OLVIDADO y, en este libro, hay un capítulo -dividido en dos partes- dedicado a la gastronomía, relacionada con Toral.

En una de esas dos partes hablamos de Balbino y, en la otra, de “·La Farruca”, cocinera que ejerció en la Fonda de Regueiro.

Balbino -escribía yo- era hijo del tío Joaquín -en Toral le llamaban Juaquín- y de la tía María y hermano de Santos -ya fallecido- y de José.”

“Balbino y yo éramos amigos. Jugábamos en el Bar Avenida, a la subasta o al tute cabrón y, un buen día, hablamos de emigrar, juntos, a Francia en donde nos aguardaban Sidro “Zarapillas”, Eliseo “Tranca” y Santiago Carrión que estaba muy bien situado en Niza en una empresa llamada “Tonnelli” y que fue -Santiago- una especie de padre para todos.”.

“Balbino se encontraba a gusto entre sartenes y cacerolas. Yo no sé dónde ni cuándo había aprendido a cocinar, pero lo hacía muy bien y presumía de ello”.

“Al atardecer, cuando regresábamos a la habitación, -a la habitación yo le llamaba “chambre” y Balbino “chambra”- preparaba, por ejemplo, un plato de macarrones con tomate y queso que, creo yo, no envidiaría a los de ningún restaurante medianamente afamado”.

“Mi amigo había metido en la maleta, antes de viajar, un cuadernillo en el que había ido anotando, con letra más bien ininteligible, recetas basadas en productos autóctonos y me regaló el cuaderno cuando una oferta laboral irrenunciable lo llevó a Holanda”.

“Hoy, de aquel cuaderno, extraigo una receta que Balbino nunca preparó porque en Francia no encontraba el ingrediente principal: los nabos o sea “navets”.

“Balbino escribió -y respeto su ortografía- : NAVOS DE ORNIJA, REYENOS Y DECÍA: “ Semondan y selimpian los navos y seperforan en sentido longitudinal de parte aparte y después en un plato se prepara un picadiyo conpuesto de carne, jamón, pimientos morrones, agos, perejil y sesazona todo con sal y pimienta y después rellenamos los navos con este picadiyo y taponamos los estremos con guebo batido y pan rayado y los reogamos en manteca de cerdo y los colocamos en un recipiente de varro con caldo de carne y bino blanco apartes iguales y dejamos que se agan y antes de servir la salsa se pasa por un colador y se puede aclarar con guebo batido.

-¿Sabes…? -me dijo un día mi amigo, mientras saboreábamos un “Marie Brizard”- Hornija produce los mejores nabos del mundo.

-Posiblemente -respondí por responder algo y porque estaba más interesado en una viuda francesa de muy buen ver- Posiblemente tengas razón.

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Una respuesta to “BALBINO Y LOS NABOS RELLENOS”

  1. Pituca Says:

    Balbino un “”.vividor””.en el mejor.sentido de.la.palabra.y.muy.buena.persona,como.toda.su.familia.


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