Alfredo Rodríguez, maestro jubilado y músico.

wat
“menosprecio de corte y alabanza de aldea”

AF2 : Buenas Alfredo : ¿Cómo vives el confinamiento social?

Alfredo primo Manolito: Hola amigo Toño:

Celeste y yo estamos viviendo esta situación como privilegiados, nuestra casa está en Iglesia del Campo, a las afueras del pueblín, entre las viñas, y  tiene un pequeño jardín.  Aunque la casa esté retirada no estamos solos. Nos  unen al resto del pueblo lazos de familia, afecto y buena vecindad. 

Estamos conformes con el retiro,  sabemos que somos grupo de riesgo por el tema de la edad y por las que llaman “patologías previas” de las cuales vamos bien surtidos. No quisiéramos, por imprudencia, añadir más trabajo a esas mujeres  y hombre que nos están dando un ejemplo de lo que significa ser una comunidad: personas, con riesgo de sus vidas, cuidando a personas. No existe muestra mayor de generosidad. Desde estas líneas enviamos un abrazo fraternal a todos ellas.

En la casa no tenemos tiempo de aburrirnos: atender el jardín, arreglar la cancilla, ¡cuidado con las orugas del cerezo! y un innumerable etcétera.  Necesitariamos otra cuarentena (non o quera o demo) para ponernos al día. Además está Roque, un can de palleiro, más de merienda que de pelea, que nos hace mucha compañía. A veces no tengo tiempo para trabajar un poco en la música.

La primavera está viniendo este año casi como las de antaño. Se ve que la naturaleza agradece un respiro, aunque sea por causas tan calamitosas. El  concierto de la pajarería empieza con el alba y no cesa hasta la caida de la tarde que entran las ranas en turno de noche. A veces,  de forma testimonial,  salimos a las ocho a aplaudir con ellas.

Sufrimos, como los demás,  la incertidumbre ante el futuro próximo. Algunas cosas tendrán que cambiar. Tal vez se consiga  hacer bueno aquello de “menosprecio de corte y alabanza de aldea” y la gente joven vuelva a llenar de vida las calles de los pueblos.

Lo que no queremos que cambie, en modo alguno, son los bares, ese gran invento genuninamente español y una de nuestras mayores aportaciones al Patrimonio Cultural de la Humanidad. A la espera de  volver a ellos, aunque sea con escafandra, Celeste y yo paramos todos los días nuestra actividad, a eso del mediodía,  para tomarnos un vinín y una tapa. Roque atento por si le cae algo.

Hay que mantener las buenas costumbres: “Los cuerpos confinados, mejor bien irrigados”

Salud y suerte

Post relacionado: El músico encasillado es de Toral y se llama Alfredo

Deja un comentario.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: