“Crónicas de un pueblo”, Toral de los Vados-13º- Vicente


“Crónicas de un pueblo”,

Toral de los Vados

Ese invierno fue especialmente duro, tanto que según noticias el día uno de Enero los habitantes de Sevilla sufrieron una gran nevada, algo insólito por aquellos lares. En la mañana del tercer día de ese mismo mes, el matrimonio formado por Blas Gómez, y Antonia Barredo se disponían a cristianar a su primera hija. Nada se sabe si hubo deliberaciones en cuanto al nombre que se le impondría al modo que se hace ahora, lo cierto es que se la inscribió con el nombre Inés. El oficiante era el párroco de la localidad D. Fabián Gil, que hacia pocos meses tomara posesión de la parroquia de S. Cristóbal-Toral de los Vados.

En si esta noticia no tendría nada de particular si no fuera que estos acontecimientos sucedieron en el lejano año de 1.694, reinando en las Españas el último de los austrias Carlos II, y cuando aún faltaban 75 años para que naciese Napoleón Bonaparte. Digo esto para situarnos en el tiempo. Según las crónicas esta neófita fue la primera persona que se bautizó en la parroquial de Toral de los Vados. Esta niña no debió de vivir muchos años puesto que este matrimonio volvió a bautizar otra con el mismo nombre el día doce de Diciembre de 1.703. La pareja formada por Blas y Antonia tuvieron otros hijos: Fernando en 1.695, Jerónimo en 1.697, Juana en 1.700, y la segunda Inés, en 1.703. Revisando atentamente los apellidos que por aquel tiempo abundaban, se pueden encontrar muchos del los que llevan actualmente bastantes habitantes de Toral. Existen los Teijelo, los Corredera, Escuredo, Núñez, Valcarce, Fernández, Ares, Delgado, Garnelo, Broco. Etc., por citar algunos de los más conocidos.

Todo esto me da pie para desmontar la tan traída y llevada creencia que Toral comenzó en Villamayor, y nada menos cierto que ello. Toral ya existía como localidad bastantes años antes de esas fechas, es cierto que Villamayor poseía una amplia población puesto que en 1.653 había veintiuna personas que pagaban el impuesto de las primicias a la iglesia; veintinueve en Toral, y nueve en Penedelo.

Abundando en el tema, hace unos días D. Manuel Rodríguez me proporcionó gentilmente unos documentos, (desde aquí le agradezco esa deferencia) encontrados por él y que estaban tirados en una escombrera, y datan de Noviembre de 1.676, y se refieren al padrón municipal, con nombres y apellidos, y la clase social de cada uno de ellos: véase hidalgos. En esos días había cincuenta y ocho hombres entre padres e hijos (las mujeres no debían de contar para el padrón) de los cuales hidalgos eran cuarenta y tres, quedando quince con la condición de villanos.

Ahí se citan los nombres de las autoridades que regían Toral.

Alcalde pedáneo: Silvestre de Escuredo.

Párroco: Benito Franco

Regidor: Miguel Martínez

Procurador: (Solo cita su apellido) Teijelo

Escribano: Benito Florez.

Existían también en Toral dos capillas, la una llamada de Sta. Eulalia perfectamente ubicada frente a Cosmos, y hoy solo unas ruinas. La otra denominada del Ferradal y cuyo emplazamiento no está documentado, y que parece ser estaba donde se encuentra hoy la casa que se llama de Laureano. Toda la zona que comprende frente al restaurante Canadá y detrás del centro médico aún se la conoce con ese nombre “La Capilla”. En esta última se veneraba la imagen de la Peregrina, o Nuestra Señora del Rosario que según D. Francisco era una imagen imponente y muy querida en Toral, la cual ardió la noche del 24 de Julio de 1.936.

La de Sta. Eulalia por aquellas fechas ya la citaba el obispo en una de sus visitas pastorales, recomendándole al párroco bajar la santa (la cual también quedó destruida en ese incendio) a la iglesia parroquial por un periodo de seis meses y arreglar la capilla puesto que estaba indecente (sic). Se le advertía que los dineros debía de reclamárselos al concejo, y si no llegaba el presupuesto, impusiese multas a los vecinos a tal fin, y si alguno se negaba a pagar……excomunión general al canto. Démonos cuenta que hablamos de los años mil seiscientos y en aquella época las cosas de la iglesia eran muy serias, y muy respetadas. Lo religioso y lo terrenal estaban muy unidos el uno con el otro.

En sucesivas colaboraciones ya os contaré cosas curiosas que a lo largo de los siglos acontecieron en Toral. Bueno es que deje de ser un pueblo sin historia, y sin pasado para comenzar a ser respetado, más querido además de recordado, y de paso rendiremos homenaje a los que nos precedieron, puesto que en el fondo son nuestros antepasados.

José Vicente González Alonso

Publicado con anterioridad 13 agosto, 2009

Publicado en Vicente. 2 Comments »

2 comentarios to ““Crónicas de un pueblo”, Toral de los Vados-13º- Vicente”

  1. Thaiza Says:

    Vicente me parece genial que que nos recuerdes una vez más.El pueblo maravilloso que tenemos.

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  2. Ana Maria Says:

    Vicente como siempre,da gusto leerten abrazo.

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