Pedro Senra Barreiro por Janire Recio Sánchez

ENTREVISTAMOS A2

image Pedro Senra Barreiro

En mis viajes a través de internet, de nuevo, vuelvo a encontrar un trabajo de una adolescente que me parece interesante. Se trata de una entrevista, para un trabajo escolar, sobre las vivencias en la Guerra Civil.

¿Por qué me parece interesante? Entre otras cosas porque la «periodista» tiene raíces en Toral (hija de Sofi Sánchez y Santi Carrión) y el entrevistado también era de nuestro pueblo (Pedro Senra).

Janire Recio Sánchez

Trabajo de Historia Oral por Janire Recio Sánchez

FICHA PARA LA ENTREVISTA

NOMBRE COMPLETO: Pedro Senra Barreiro –FECHA Y LUGAR DE NACIMIENTO: 5/9/1914-RESIDENCIA EN LA INFANCIA: Toral de los Vados (León)-AÑOS DE ESCOLARIDAD: 5 ó 6 años LUGAR: Toral de los Vados.-OTROS ESTUDIOS: al principio estuvo en clases particulares a las que iba después de trabajar –NOMBRE DEL PADRE: Manuel Senra .-LUGAR DE NACIMIENTO: Oencia-ESTUDIOS DEL PADRE: Sabía leer y escribir –NOMBRE DE LA MADRE: Sofía BarreiroPROFESIÓN: Tratante-LUGAR DE NACIMIENTO: Las Barrosas-ESTUDIOS DE LA MADRE: sabía leer y escribir PROFESIÓN: Ama de casa-NOMBRE DE LOS HERMANOS Y HERMANAS: Rocío, Olimpia, José y Manuel.-NOMBRE DEL MARIDO O MUJER: Remedios Teijelo López

BREVE BIOGRAFÍA DEL/A MISMO/A (cualquier circunstancia relevante):

Nació en 1914, en su casa eran bastantes hermanos, pero muchos murieron debido a enfermedades cuando todavía eran niños. La guerra para él fue muy dura debido a que estuvo haciendo el servicio militar y estuvo luchando en contra de su hermano.

ABUELO PATERNO, DATOS: Manuel –LUGAR DE RESIDENCIA DEL/LA ENTREVISTADO/A: en su casa –TRAYECTORIA LABORAL: agricultura y ganadería-RESIDENCIAS A LO LARGO DE SU VIDA: ha vivido en Toral de los Vados.

LA GUERRA CIVIL

 1. Qué papel ocupa en tu propia vida la guerra de 1936: recuerdos, preocupaciones, sentimientos vividos en el ambiente familiar; si se habla o no de aquella época, la valoración general de la misma, etc.

– Recuerdos tristes porque un hermano estaba en el Frente Republicano y yo en el Frente Nacional. A veces se me pasaba por la cabeza si algún tiro, que saliera de mi arma, podría acabar con la vida de mi hermano. La familia en casa estaba preocupada por los dos, todos pensaban y hablaban de que la guerra no tenía sentido, que sólo servía para sembrar el odio entre vecinos y amigos por unos intereses que a veces fueron comunes a todos.

2. Dónde y cómo pasaron la guerra las personas de tu familia. Procura distinguir entre hombres y mujeres, entre niños y grandes, concretando en lo posible fechas y periodos.

– Mi familia, excepto mi hermano y yo, pasó la guerra intentando seguir con la vida diaria de la manera más normal posible; cosa que no se lograba con facilidad. Regentaban una posada en la que la mayoría de los hospedados eran ganaderos que iban y venían de feria en feria para ganar su modo de vida. El peso del trabajo en la fonda, además del cuidado de los animales, recaía en las mujeres adultas y en la ayuda, que aunque pequeña, muy útil de los niños a partir de los5 ó 6 años

Abel Ares Pérez3. Los que se incorporaron al ejército u otras formaciones, ¿fueron movilizados o se presentaron voluntarios?, ¿en qué unidades concretas y en qué circunstancias?, ¿por qué motivos?

– Yo estaba en el ejército comandado por el General Franco. Me encontraba cumpliendo el servicio militar obligatorio en el momento en que estalló la guerra. Mi hermano mayor, por el contrario, se vio obligado por sus ideas contrarias al Bando Nacional a “echarse al monte” y tras colaborar con los huidos terminó encarcelado. Murió de tuberculosis un mes más tarde de ser puesto en libertad por su enfermedad. 16

 4. Las mujeres, ¿pertenecieron a algún organismo que desarrollara tareas de apoyo a los soldados

(Margaritas, Acción Católica, Sección Femenina, etc.)? ¿Cómo y por qué se afiliaron y qué cosas hacían, concretando lo más posible.

– En mi familia ninguna mujer pertenecía a ninguna de esas organizaciones aunque se dedicaron a ayudar a las personas más necesitadas próximas a ellas.

5. El papel jugado por los afectos durante el conflicto: novios y novias, “madrinas de guerra”. Cómo se conocieron, cómo determinó la guerra la relación. ( Si conservan algunas cartas de entonces, sería una pequeña joya).

– Tampoco se da el caso de noviazgos en el seno de mi familia. Ninguno de los tres hermanos teníamos novia en el momento.

6. Las mujeres en la guerra. ¿Cómo vivieron la guerra, qué ocupaciones realizaban diariamente?

Las mujeres en mi familia se dedicaban al trabajo de la fonda. Ninguna estaba ocupada en tareas para el ejército.

7. Las ideas sobre la mujer. Si en su entorno había debate sobre el papel de la mujer (emancipación de la mujer; el ideal de mujer cristiana frente a otros comportamientos)

– No existía ningún debate sobre la emancipación a pesar de las ideas progresistas de toda la familia. Sin embargo, sí que mi familia pertenecía al grupo de familias religiosas practicantes tanto con la Iglesia como con los mandamientos que ésta enseñaba.

 8. La alimentación. Dónde se abastecían; si tenían problemas para conseguir determinados alimentos; cuál era la dieta habitual, etc. 17

– La alimentación no era el mayor de los problemas en el ámbito de mi familia. No había alimentos en exceso ni con lujo pero sí los necesarios. Incluso se podía compartir con gentes más necesitadas. El abastecimiento se hacía con los productos del campo trabajados por la familia y la ganadería familiar. Otros productos necesarios se compraban en menor cantidad. Los productos obtenidos de los animales domésticos , las hortalizas, frutas y legumbres cosechadas conformaban la dieta habitual.

9. El resto de recursos de primera necesidad: ropa, calefacción, etc.

– La calefacción no existía. La fuente de calor se limitaba a una “cocina económica” alimentada por leña recogida en el monte y algún carbón. Esta cocina se aprovechaba además para cocinar. La ropa, el calzado etc. se procuraba que originasen el menor gasto posible aprovechándolo todo hasta el máximo.

10. ¿Hubo en la familia casos de trabajo femenino, por la necesidad de sustituir a los hombres?

– Las mujeres de mi familia trabajaron en el negocio familiar muchos años. Por supuesto, este trabajo se vio incrementado cuando mi hermano mayor y yo estábamos ausentes.

11. Los niños y la guerra. ¿Qué recuerdan de la situación de los niños y la guerra? En el caso de que ellos mismos fueran niños, que den su visión de la misma.

– Aunque en mi casa los niños ya no eran niños sí los había alrededor. Pasaron muchas calamidades por la falta de alimentos y otras cosas de primera necesidad. Existía poca sonrisa y mucho llanto. Los juegos apenas existían.

image 12. La muerte. ¿Qué lugar ocupaba en sus vidas? ¿La tenían muy presente?

– Había muerte por todos los lados. No era difícil salir a la calle y encontrar a alguien tirado y muerto por alguna paliza. Esto horrorizaba a cualquier niño. 18

13. El entusiasmo. ¿Estaban entusiasmados con frecuencia por cosas relativas a la guerra: victorias, recibimientos, etc.?

– No creo que el entusiasmo formara parte de sus vidas pertenecieran al bando que fuera.

14. El problema de la localización de los familiares: ¿dividió la guerra a algún sector de la familia en una y otra zona? Qué hicieron para comunicarse y si lo consiguieron.

– Sí, en mi caso la familia estaba dividida porque mi hermano y yo estábamos en bandos enfrentados. No existía la comunicación. En contadas ocasiones yo tuve noticias de mi hermano por amigos comunes que lo habían visto. Nunca llegamos a vernos en el transcurso de la guerra.

15. ¿Quiénes apoyaban a uno y otro bando en la localidad en que vivían? ¿Por qué cree que lo hacían unos y otros?

– La localidad estaba dividida. Las envidias o quizá otros sentimientos hacían que unos denunciaran a otros y aparentemente disfrutaran con el daño que pudieran causarles.

 16. Las divisiones ideológicas o políticas dentro de la familia. ¿Cuáles fueron las relaciones entre ellos antes, durante y después de la guerra?

– No existían diferencias ideológicas en mi familia.

image 17. Las comunicaciones a larga distancia. ¿Cómo funcionaba el correo, el teléfono, el tren? ¿Cómo se desplazaban ellos?

– Las comunicaciones a larga distancia eran en tren y también había autobuses. Para los desplazamientos cortos mi familia utilizaba caballerías o incluso se desplazaban a pie para distancias de hasta diez o quince kilómetros. 19

18. Las propiedades. ¿Qué tipo de propiedades tenían y su importancia? ¿Experimentaron miedo a perderlas antes o durante el conflicto? ¿Se produjo algún tipo de requisa para sufragar la guerra?

– Por suerte mi familia poseía terrenos de labranza abundantes y para ello los utilizaban. No existió miedo a perderlas. Sí hubo requisa pero de alimentos para los soldados.

19. El exilio. ¿Hubo algún exiliado en la familia? Relata su experiencia (…)

– Sí, exiliado aunque como te dije antes, siempre en España. Escondido, trabajando con los republicanos. El motivo de su exilio fue porque unos meses antes de estallar la guerra había desempeñado el cargo de alcalde y eran tiempos de República. Eso le convirtió en un “elemento peligroso y subversivo”.

20. La represión. ¿Hubo familiares o gente conocida que la sufriera durante o después de la guerra? Relata su experiencia: motivos, condenas, etc.)

– De nuevo mi hermano. Fue encarcelado, condenado a muerte, indultado y encarcelado de nuevo. Además, conozco gente de mi pueblo que sufrió otro tipo de torturas. Entre ellas, ser arrastrado por la carretera atado a un vehículo con un cable o crucificado en una plaza céntrica donde recibió una enorme paliza que lo hacía sangrar por todo su cuerpo. Otros fueron juzgados y fusilados para más tarde traerlos amontonados en un camión y echados en la puerta del cementerio como si de patatas se tratase.

 image 21. Persecuciones religiosas. Muertes, persecuciones o destrucciones que recuerden.

– Desconozco si existieron persecuciones religiosas aunque sí es cierto que necesitando mi hermano para su excarcelación un papel de buena conducta que debía ser otorgado por el sacerdote de turno le fue denegado a mis padres. 20

22. ¿Se manifestaba el odio hacia la otra parte? Recuerdan casos de denuncias o encubrimiento de gente amenazada? ¿Hubo llamadas públicas o particulares a favor de perdonar al prójimo?, ¿con qué consecuencias?

– Por supuesto. El odio podía sentirse en cada rincón. Las denuncias llovían por todas partes incluso con mentiras. Conozco algún caso de denunciantes de denunciados. Existen algunos documentos manuscritos de los denunciados.

23. La experiencia militar de la guerra, si la hubo en la familia: movilización, frentes en que combatió, experiencias concretas significativas, si cayeron prisioneros, etc. Después de la guerra ¿Cuánto tiempo siguieron movilizados después de la guerra? Si les tocó caer presos o en un campo de concentración, etc.:

– Ninguna guerra es agradable. Todo lo que vi me marcó. Vi caer muertos a compañeros como perros desangrándose, desmayarse a los vivos ante tan horrible espectáculo. Había hambre, cansancio, frío, miedo, horror y otras muchas necesidades que incluso nos convirtieron en saqueadores cuando llegábamos a algún lugar en donde encontrábamos algo que llevarnos a la boca. Nunca estuve preso pero sí lo estuvo mi hermano en el otro bando en un campo de concentración y algunos de mis compañeros también fueron apresados por el Bando Republicano.

24. Enfermedades y epidemias sufridas en el propio entorno.

– En el entorno familia no hubo enfermedades a destacar. En el frente había de todo lo imaginable además de las heridas propias del combate.

image 25. La adaptación a la posguerra. Percepción de pensiones o no. El caso particular de los vencidos en el propio entorno: ¿Cómo les fue?, ¿Cómo los trataron unos y otros?

– La posguerra no fue mucho mejor que la guerra. Diría incluso que fue peor. Continuaban las palizas, las muertes arbitrarias, las envidias y, por supuesto, las necesidades más básicas ahora eran incluso más complicadas de cubrir. 21

27. Describe los documentos relativos a la guerra que se conserven en la familia. Incorporar copias de los que se crean más significativos (fotos, carnets, cartillas, etc.)

– No tengo ningún documento relativo a esa época. Ni siquiera una copia del juicio sumarísimo al que fue sometido mi hermano.

LA PRIMERA ETAPA DEL FRANQUISMO: AÑOS 40 Y PRIMEROS 50.

1. El condicionamiento de la guerra civil. ¿Cómo condicionó la guerra la vida de su familia esos años frente a los anteriores al conflicto?

–La guerra fue un condicionante negativo para todas las familias no sólo para la mía, la escasez de todo lo básico era común a todos en mayor o menor medida. La gente tenía miedo de sus vecinos. Nadie sabía si expresar algún pensamiento podría ocasionarle algún problema más o menos grave.

2. Los vencidos. ¿Hubo en el entorno familiar o próximo personas que padecieran cárcel o cualquier otro tipo de persecución?, ¿y penas de muerte? ¿Recuerdan alguna manifestación concreta de persecución o marginación?

–Sí, mi hermano estuvo en la cárcel por haber luchado con el Bando Republicano.

3. La resistencia y el maquis. Tuvieron alguna experiencia relacionada con ellos.

Sí, conocí maquis. Aquí en mi pueblo los hubo incluso podría decirte que uno de ellos, que se exilió a Francia, y que había vuelto a su pueblo natal después de una larguísima ausencia, murió hace pocos años .También he conocido gente que fue maltratada y encarcelada por denuncias de

colaboración con los “escapados”. En una ocasión en que llevaba a cabo un trabajo familiar me encontré con uno de ellos y mi pánico fue tan grande que estuve tres días sin comer.

4. ¿Se mantenía el odio o la marginación a las personas o familias que lucharon con la República? ¿Se produjeron llamadas públicas a favor del perdón o se hizo algo por la integración social de los vencidos?

–Por supuesto. El odio estaba latente en cada esquina. Pero también sentían ese mismo odio los vencidos. Creo que eso fue una consecuencia del enfrentamiento, simple y llanamente.

5. El recuerdo de la guerra. ¿Se hablaba mucho de ella o más bien se trataba de olvidar?, ¿se hablaba o discutía de política en casa?

No, no se trataba de olvidar. Fue mucho el sufrimiento y por eso las conversaciones en el seno de las familias surgían de manera espontánea, siempre recordando aquello que te había hecho daño y que continuaba en la mente de todos

6. Los nuevos gobernantes locales (alcaldes, concejales, etc.). ¿Hubo muchos cambios?, ¿cómo y entre quiénes eran reclutados. ¿Qué méritos o valores les respaldaban?

–Lógicamente los cargos públicos los ocupaban hombres simpatizantes a los pensamientos del Régimen, no sé si se buscaban otros valores en las personas.

7. Los falangistas. ¿Tenían como tal importancia en la localidad, algún tipo de derechos o privilegios? ¿Se diferenciaban entre antiguos y nuevos militantes? ¿Lo fue alguien de la familia? ¿Qué obligaciones tenían?

–En mi familia nadie perteneció a la Falange. Por supuesto por el hecho de ser falangistas eran privilegiados y gozaban de un carácter superior. 24

8. La Iglesia. ¿Se hacía notar mucho su importancia y presencia respecto a la época anterior? ¿Cómo se manifestaba ese poder y mayor presencia? ¿Llevaban los curas control de la práctica religiosa? ¿En qué aspectos? ¿Tuvieron que solicitar del cura párroco algún certificado o aval para otras actividades?

–Por supuesto. La Iglesia era un “organismo” de marcada relevancia en la época .Tenía gran poder en todos los aspectos y, como te dije antes, había que pedirles certificados de buena conducta, etc. como a la Guardia Civil. Sí, ya te dije que mi familia solicitó un certificado pero le fue denegado argumentando que no conocía a mi hermano para certificar lo que se solicitaba.

9. La religión en sus vidas familiares. ¿Cómo les condicionaba aspectos como las relaciones personales, el vestir, el comer, el trabajo, etc. ¿ ¿Qué tipo de prácticas religiosas realizaban con más frecuencia?

–Mis padres, eran devotos. Practicaban la religión asistiendo a los actos religiosos y ayudando a los necesitados. Después de la negativa del certificado que te comenté estaban un poco desencantados pero aún así siguieron practicando sus rezos y sus buenas obras. Hasta el día de su muerte vi a mi madre rezar y leer la Biblia. Yo mismo lo sigo haciendo (rezando) cada noche al acostarme porque fue mi madre quien me inculcó la práctica de las oraciones.

10. La falta de libertades, ¿se hacía sentir de alguna manera? ¿Había miedo a buscarse problemas?

— La libertad no existía. El miedo estaba presente cada momento de tu vida diaria. Yo recuerdo que para ir a trabajar, a una distancia de cien metros de la casa, para regar los productos del campo teníamos que llevar un salvoconducto pues si no lo hacías y te paraban te detenían.

11. La economía familiar. ¿De qué vivía la familia? ¿Cuáles eran las condiciones de trabajo?, ¿Desde qué edad se incorporaban al trabajo?

Vivíamos del campo y la ganadería además de tener una posada. Antes de la guerra ya la gente se incorporaba desde edades tempranas al trabajo de la familia. Yo recuerdo dar de beber al ganado con seis años y así fue aumentando la edad y el trabajo que podía realizar. 25

12. La alimentación. ¿Dónde se abastecían?, ¿Cuál era la dieta habitual? ¿Se vivía la escasez y el hambre?, ¿En qué productos sobre todo?

Los productos del campo y los productos obtenidos de los animales eran la base principal de nuestra alimentación. Escasez existía poca en mi casa aunque era diferente en otras. Por supuesto, no significa que tuviéramos todo aquello que deseáramos.

13. El resto de recursos de primera necesidad: ropa, calefacción, etc.

–Esto se compraba pero siempre en cantidades mínimas, aprovechando todo al máximo.

14. El racionamiento y el estraperlo. ¿Participaron los del propio entorno en el mismo como compradores o vendedores? ¿Se realizaba alguna otra práctica prohibida por la reglamentación económica?

–Mucha gente se veía en la necesidad de dedicarse al estraperlo para cubrir las necesidades de su casa. También existía el racionamiento que, por supuesto, siempre era escaso a todas las familias.

image15. La escuela. ¿Qué recuerdo guardan de la escuela y los maestros que tuvieron ellos o sus hijos? ¿Hasta qué edad se iba a la misma?, ¿En qué condiciones se estudiaba en la escuela y en casa?, ¿Cómo solucionaban el problema del frío?, ¿Qué comían en la escuela?, ¿Con qué libros y material (pizarras, etc.) trabajaban?

–Cada familia mandaba a sus hijos a la escuela el número de horas que podía según los necesitaran para los trabajos de la casa. La edad de permanencia en la escuela también iba en función de las necesidades de cada uno. Los chicos y las chicas iban a escuelas distintas por cuestión de sexo. A los varones les enseñaba un maestro mientras que a las niñas, lo hacía una mujer. Era una sola persona la que daba clase a todos aunque las edades fueran distintas. El libro que se utilizaba era una enciclopedia “Álvarez” de tres niveles y para escribir, la pizarra; los mayores la pluma con tinta (hecha, con agua y colorante, a mano) que se echaba en un tintero. Para el frío tenían unas estufas de leña que apenas alcanzaban a dar calor a toda la clase y que siempre estaba colocada cerca del 26

“maestro”. Después de la guerra en las escuelas daban a los niños, a la hora del recreo, un vaso de leche (hecha con leche en polvo y agua).

16. Los juegos infantiles de moda entonces. Recoger con el mayor detalle si no son hoy conocidos. Interesa también anotar los materiales que utilizaban en los juegos y cómo se hacían con ellos.

–Supongo que los juegos serían distintos según la zona donde vivías. Nosotros, aquí, jugábamos a la billarda que consistía en pegarle a un palo pequeño, afilado por los dos lados, apoyado en el suelo y con el fin de levantarlo, con otro más largo para mandarlo todo lo lejos que se fuera capaz, las bolas “canicas” que las hacíamos con barro, pelotas de trapo, a las muñecas hechas con la mazorca del maíz, y más cosas que la imaginación inventaba.

image17. Las relaciones padres-hijos. ¿Eran muy diferentes a las actuales?, ¿había mucha diferencia entre el padre y la madre en relación con los hijos?

–La relación entre los padres y los hijos poco o nada tenía que ver con la de hoy. El padre hablaba y los hijos acataban todo aquello que decía sin poner en duda ni un momento su autoridad. No había discusión, él siempre tenía razón. Incluso la mujer acataba, al igual que los hijos, todo cuanto el padre decía u ordenaba. Si alguien contradecía ya sabía lo que quedaba: castigo corporal. La relación de la madre con los hijos era de mayor complicidad. Ella no utilizaba su autoridad en forma tan intensa como el padre.

18. Las relaciones con el otro sexo. ¿Se marcaba mucho la distancia y separación en las actividades (escuela, iglesia, juegos, etc.)?. ¿Cómo se establecían relaciones de noviazgo y a qué controles se sometía la relación?

–Sí. Las clases estaban compuestas de chicos solos y chicas solas, incluso las escuelas estaban separadas. Las actividades que realizábamos tampoco eran las mismas en algunas enseñanzas. Los juegos eran también distintos.

A la iglesia la mujer debía entrar con la cabeza cubierta mientras que al hombre le estaba prohibido. 27

En los noviazgos, a veces intervenían los padres por cuestiones de interés económico y generalmente cuando la pareja se veía estaba delante la madre de ella. De todas formas siempre había picaresca entre los jóvenes para hacer “escapaditas” sin vigilancia

20. El baile. ¿Cómo y dónde se organizaba y el tipo de bailes que se desarrollaban? ¿Cómo intervenía la Iglesia o las autoridades sobre determinados aspectos (tipos de bailes, iluminación, horarios, etc.)?

–El baile se llevaba a cabo en salas grandes (salones) que solían ser los bajos, sin dividir, de casas grandes que no eran muy abundantes entonces. Las parejas no podían bailar “pegadas”, es decir, no podían tocarse los cuerpos porque eso no era correcto y estaba muy “mal visto”. El local estaba bien iluminado. La música tenía que ser “decente”.

21. Las mujeres. ¿Se diferenciaban de la de los hombres la educación que recibían en casa, en la escuela o en la Iglesia?, ¿En qué aspectos concretos? ¿Participaron las de la familia en organizaciones como Acción Católica, la Sección Femenina o cualquier otra?, ¿qué tareas desarrollaban?

–Por supuesto. A la mujer se le enseñaba para que pudiera ser una buena ama de casa y una buena madre. Tenía que aprender a cocinar, limpiar, coser…No, en mi familia ninguna mujer perteneció a ninguna de las organizaciones.

image22. Las ferias y fiestas de la localidad. ¿Qué importancia tenían?, ¿En qué se diferenciaban de las celebraciones actuales?

–Existían ferias y también fiestas. Eran días felices para todos. El trabajo era menos importante esos días, la gente se dedicaba a disfrutar de aquellas pocas cosas que tenían para hacerlo. Eran días de reuniones familiares alrededor de una mesa que tenía “manjares” que se reservaban para la ocasión. Hoy en día la gente no le da tanta importa a las fiestas porque a lo largo del año disfruta con otras cosas. Tampoco se espera a esos días para reunirse, etc 28

23. Los medios de comunicación. ¿Se leían periódicos en casa? ¿Y la radio?, ¿Cuándo entró en la vida familiar modificó las costumbres domésticas?, ¿Qué programas recuerdan especialmente?

–En pocas casas se leía el periódico. Los hombres aprovechaban la hora del café para hacerlo en las cantinas. En las casa había, y no en todas, una modesta radio. En cierta manera la vida se vio modificada. Ahora en lugar de sentarse alrededor del fuego para contar historias verdaderas, falsas o leyendas, se reunían para escuchar la radio y enterarse de noticias de otros lugares. Una parte de las gentes españolas, con ideas distintas al gobierno, escuchaban en la radio, a escondidas y con mucho silencio para no ser “descubiertos”, una emisora que emitía desde Francia que tenía una línea de pensamiento acorde con sus ideas.

24. ¿Cuándo y de qué tipo se empezaron a notar en la vida personal y familiar cambios importantes en el trabajo y la economía familiar, en las costumbres, en las prácticas religiosas, etc.? ¿Qué opinión y valoración les merece?

–Creo que fue a partir de los años sesenta cuando empiezan, de manera débil, a notarse los cambios en la vida diaria .Los alimentos a partir de estos años son algo más abundantes al empezar a restablecerse las relaciones diplomáticas con países, no comunistas, que las habían cortado por no estar de acuerdo con el golpe de estado del General Francisco Franco. Hasta entonces sólo Argentina mantenía relaciones con España y nos mandaba trigo. Todo comienza de manera lenta a reconstruirse en todos los ámbitos.

25. ¿Qué otros aspectos importantes de aquellos años lejanos contrastan con la vida actual para bien o para mal?

–Bueno, si nos comparamos con otros países, en aquellos años podemos decir que éramos un país tercermundista en cuanto a nivel de vida se refiere, hoy, afortunadamente, las diferencias se han acortado a gran velocidad según mi opinión. Por otra parte es posible que con el paso de los años se hayan perdido algunos valores personales que harían más fácil la convivencia entre los humanos. 29

EL FRANQUISMO DE LOS AÑOS 60: LA ERA DEL DESARROLLO.

EL FRANQUISMO FINAL Y LA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA.

image 1. Los cambios en la agricultura de los años 60: la mecanización, la bajada de los precios, la necesidad de emigrar,…

—-La mecanización del campo en esta zona se hace de manera muy lenta, todavía va a pasar mucho tiempo hasta que los agricultores puedan disponer de máquinas que les ayuden en las tareas agrícolas. La mano de obra es barata pues se hacen los trabajos con la ayuda mutua entre los vecinos, amigos y familiares. Los productos del campo no proporcionan los medios suficientes para cubrir todas las necesidades de una familia así que algunos deciden arriesgar lo poco que tienen para hacer un viaje a otro país o zona española en el que las perspectivas de una mejor calidad de vida sean mayores. Como todo, esta decisión tiene riesgos pero los asumen. Con poco más de una maleta se arriesgan, logran llegar y comienzan una lucha por un trabajo, un lugar donde vivir y en la mayoría de los casos una idea fija en sus cabezas: ahorrar todo lo posible para enviarlo al resto de la familia que queda pasándolo mal en otro lugar.

2. El éxodo rural que vacía los pueblos: esperanzas y problemas. ¿Cambiaron su lugar de residencia? ¿De dónde a dónde? ¿En qué trabajaban en ambos lugares?

–Mientras duró la guerra, y en la posguerra, la subsistencia en el medio rural era más fácil pero no proporcionaba medios económicos para elevar la calidad de vida por eso la emigración se hizo más necesaria en los pueblos. Todos aspiraban a mejorar y ofrecer a sus hijos algo mejor de lo que ellos habían tenido. Unos se movieron hacia ciudades donde existían industrias y otros lo hicieron a países de mayor riqueza que el nuestro. Aceptaban cualquier tipo de trabajo porque suponía un ingreso de dinero.

image 3. La emigración al extranjero de familiares y vecinos A qué sitios, cuánto tiempo, en qué trabajo, con qué consecuencias, etc. 30

–Sí, como ya te dije algunos se fueron a países extranjeros. Unos marcharon solos dejando en España a sus seres más queridos a los que no volvían a ver hasta el año siguiente. En otros casos marchaba la pareja y los hijos quedaban en España al cargo de abuelos, tíos e incluso internos en colegios. También hubo diferencias en el tiempo que permanecieron lejos de su país. Mientras que unos prefirieron volver trayendo algunos ahorrillos para empezar otra vez aquí, otros se adaptaron a la vida fuera y allí se quedaron.

image4. Los cambios en las costumbres: en la escuela, en la Iglesia, con los amigos, en las diversiones, etc.

–Los cambios todavía tardaron en afianzarse. Todavía muy próximo a los setenta se mantenían las clases separadas por sexos, los patios de juego eran separados para niñas y niños, poco a poco, fueron cambiando las normas, por ejemplo, la mujer ya tenía acceso a los institutos. En la iglesia las niñas ya iban entrando sin cubrir la cabeza aunque sí debían mantener el decoro en el resto de la vestimenta. También a partir de ahora la mujer joven empieza con timidez a sentarse en un café para tomar una coca-cola, siempre en compañía de amigas. También en los cines comparten lugares próximos los jóvenes de ambos sexos. Pasean en pandillas, o sea, los ratos de ocio se van compartiendo.

5. Los juegos y diversiones de los jóvenes. Los gastos de la propina a los 15 años.

— Ya te comenté en la pregunta anterior que empezaron a compartirse juegos y diversiones aunque, todavía se mantenía la calificación de juegos femeninos o masculinos. Ahora los padres ya empiezan a dar los domingos una pequeña cantidad de dinero “la propina” a sus hijos-as para que la usen como ayuda a sus diversiones.

image 6. Los cambios en la casa: el agua corriente, el cuarto de baño, la cocina de gas, el frigorífico, el televisor, etc.

–De la misma manera que en el resto de las cosas, en la casa se iban produciendo los cambios de manera lenta. En las ciudades, donde la economía avanzaba más deprisa, los servicios comunitarios llegaron antes, pero en la zona rural éstos eran más lentos. Aquí el agua corriente en las casas comenzó a instalarse de forma particular. La gente que tenía posibilidad colocaba un depósito grande en la parte alta de sus casas. Lo llenaban desde su propio pozo con un motor y así había agua en los grifos. También se ponía un depósito más pequeño en las cocinas, generalmente, con el fin de que 31

una cantidad de agua pasara por él para calentar el agua que contenía. En el año setenta y cinco, aproximadamente, donde yo vivo, el ayuntamiento empezó las obras de alcantarillado para llevar el agua a las casas y recoger la salida de la misma. Los cuartos de baño tenían los servicios mínimos, poco a poco fueron instalándose bañeras, bidés, etc.

image7. Los viajes: la utilización de coches y autobuses, sus condiciones, frecuencia, etc.

–Los coches eran escasos a nivel particular, existían taxis, pocos, que hacían servicios públicos. Los autobuses cubrían distancias algo más largas y en ellos compartían el espacio las personas, sus equipajes e incluso animales. No pienses que había un autobús cada cuarto de hora. El número de servicios que prestaban fue aumentando poco a poco pero las líneas regulares tardaron. Supongo que los viajes realizados iban en función de los habitantes y sus necesidades en cada zona.

8. Las vacaciones: si se iban de forma habitual, dónde y en qué condiciones (hotel, camping, habitación alquilada…)

–Desde luego que no. Las vacaciones, si quieres llamarlas así, eran viajes a lo que hoy se llaman balnearios. Eran lugares que tenían aguas termales que la gente utilizaba como remedio a sus enfermedades. Yo mismo fui algunos años durante diez o quince días cada año con este fin .Alquilábamos habitaciones con derecho a cocina en casas particulares que se dedicaban a eso. Llevábamos de nuestra casa patatas, chorizos y otros alimentos que luego cocinaban nuestras mujeres. De esta forma el gasto era menor.

9. La utilización de los medios de comunicación. La llegada de la televisión y su repercusión en las costumbres.

–Las primeras televisiones que empezaron a entrar en las casas lo hicieron pasado el año sesenta y desde luego eran muy pocas las personas que se las podían permitir. Como no todos tenían la televisión en casa, por las noches, se juntaban algunos vecinos en la casa de quien la tenía para verla. Esto daba lugar a otro tipo de conversaciones, discutían sobre los programas y cada uno trataba de expresar su opinión. 32

10. Los cambios en las relaciones con los padres. Los temas de conflicto padres-hijos (costumbres, vestido, libertades, etc.)

–Cuando la televisión empezó a formar parte de los enseres de la casa se perdió poco a poco la costumbre de la tertulia en la mesa. Ya no se discute de temas, la comunicación entre los miembros de la familia se va haciendo cada vez menor. Los hijos comienzan a tener más relación con amigos con los que comparten ideas más próximas. Los jóvenes empiezan a cambiar su forma de ver las cosas, los padres dejan de ejercer aquella autoridad tan estricta. Todo va cambiando. Los primeros fueron abriendo camino a los siguientes y así cada generación fue arañando nuevas libertades.

11. La enfermedad de Franco ¿cómo la recuerda? ¿Cómo se vivió en su casa?

— La recuerdo larga. Todos, creo, teníamos la impresión de que trataban de mantenerlo con vida de manera artificial a saber por qué motivos de Estado.

12. La vivencia de la muerte de Franco en el propio entorno.

–Creo que todos esperábamos un cambio que nos ayudara a mejorar la situación del País.

15. La jura del Rey como Jefe del Estado en las Cortes franquistas, ¿Cómo la vivió? ¿Cuáles eran las opiniones que escuchó?

–Significaba para mí el comienzo de una etapa nueva de la que esperaba mucho.

16. El nombramiento de Adolfo Suárez ¿qué recuerda? ¿Qué supuso en esos momentos?…

–Ahora ya estaba seguro de que empezaríamos una etapa mejor que nos iba a permitir alcanzar mejoras intentando acercarnos al modo de vida de la mayoría de los países europeos. 33

17. Las manifestaciones de trabajadores y estudiantes tras la muerte de Franco ¿fue a alguna? Cuéntela ¿quiénes eran los grises? ¿Qué sentimientos había hacia ellos?….

–No, nunca fui a ninguna manifestación. Los grises se les llamaba a los componentes de la policía nacional .Sus uniformes eran de ese color. Había hacia ellos un sentimiento de pánico-odio. Daban golpes con sus porras a los manifestantes sin piedad. Incluso podía tocarte algún “regalito” si tenías la mala suerte de cruzarte con alguna manifestación, de la que no formabas parte, y aparecían los grises.

18. La llegada de las libertades y de las primeras elecciones libres a la localidad. ¿Temor?, ¿esperanza?, ¿indiferencia?, etc.

–Por supuesto existía el temor entre quienes no tenían ideas franquistas. Existían todavía reuniones clandestinas. El voto era sumarísimo secreto y desde luego existía la esperanza del cambio que, se suponía, iba a traer una vida y convivencia mejores. ¿Indiferencia? No creo que nadie, ni de un bando ni de otro, la sintió.

19. ¿Recuerda la llegada de Carrillo desde el exilio? ¿Y la legalización del PCE? ¿Qué sentimientos había?

–Sí, la recuerdo. Era todo un acontecimiento. Para mí era una alegría y un modo de empezar a recobrar las libertades. A otros, imagino, podía parecerles que se acercaba el fin del mundo.

20. La aprobación de la Constitución de 1978. ¿Qué recuerdan de aquellos días? (pegadas de carteles, mítines, canción protesta…)

–Nervios, mucho ir y venir. Aquello dejaría sentadas bases importantes para nuestro futuro.

image 21. El golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. ¿Qué recuerdan de aquel día?

–Un día de pánico. Las consecuencias podrían haber sido terribles. No había información y las comunicaciones con otras zonas de España estaban cortadas. La gente empezó a hacer acopio de alimentos en su casa. Pasaban las horas y la información era contradictoria. La zona de Valencia 34

estaba tomada por el Ejército que implantó el toque de queda y emitía por radio comunicados en los que advertía que el ejército estaba al mando del país. Los tanques circulaban por las calles. Los soldados, fusil en mano, patrullaban vigilando a la población. En fin lo recuerdo como algo muy negativo que nunca debió existir.

22. La llegada al poder, por primera vez desde la II República, de los socialistas.

–Alegría inmensa, eso fue lo que yo sentí, pero no confiaba en que todo transcurriera como después lo hizo. Esperaba que de nuevo algún mando organizara un nuevo golpe de estado y diéramos un salto hacia atrás otra vez. Llegué a decir a mi familia que yo no iba a vivir otra guerra porque antes me quitaría yo mismo la vida.

23. Vivencia general de los cambios en los últimos 25-30 años: en la economía, en las costumbres, etc.

–No cabe duda de que los cambios han sido muchos pero en mi opinión no los necesarios, todavía nos falta algo para ocupar dentro de Europa el lugar que un día tuvimos. En cuanto a las costumbres, cada país tiene las suyas pero van modificándose; las gentes conocen otras y todo va mezclándose. Mientras el resultado sea positivo me parece bien.

Articulo extraído de :http://historiaenclase.wikispaces.com/file/view/Janire-Sanchez-Recio.pdf

Textos extraídos de VIVENCIAS CON:PACO

“Hombre importante en lo suyo fue Pedro Senra, enviaba ganados a media España. Mi padre le llevó numerosos vagones de ganado hacia Madrid y Valladolid. Su nieto Pedro conducía el ganado hacia Andalucía y éste se pasaba largas temporadas en Sevilla, siendo casi un niño, pendiente del ganado

“Pedro Senra llegó a enviar ganado a muchas capitales españolas como Sevilla, Barcelona, Valladolid, Madrid et”

Janire Recio Sánchez

Janire Recio Sánchez

16 enero, 2012

Una respuesta to “Pedro Senra Barreiro por Janire Recio Sánchez”

  1. Ana Maria Mallo Says:

    Enhorabuena por el articulo,yo a Pedro y aun viviendo en Toral ,noes que lo conociese mucho en el sentido plano de la palabra, entre otras cosas, porque yo me fui muy pronto del pueblo.Pero era un hombre carismatico al que yo le tenia mucho respeto,aunque a veces cuando ibamos a robarle un paar de manzanas ,por donde la Isla.Me echara un rapapolvos,con cariño.

    Un abrazo a toda la familia Senra.

    Me gusta


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