“Equilibrio natural”. Una colaboración de Gustavo del Valle

gus madre

EQUILIBRIO NATURAL

En la actualidad el ser humano está embarcado en la odisea de las estadísticas y los porcentajes de voto en lo que respecta a la política, pero también lo hacemos constantemente para cualquier resultado que queramos, ya sea demográfico, laboral, climático, etc. Mi gran preocupación es la estadística natural. En realidad es la estadística que las leyes de la naturaleza ha prefijado milenio tras milenio y el resultado siempre fue óptimo y duradero en esencia. Para entender de lo que hablamos, tendremos que viajar en el tiempo milenios. Imaginemos a nuestra especie 50.000 años atrás. Nuestros mayores esfuerzos se basaban en combatir las inclemencias climáticas, protegernos de enfermedades, y ataques de otras especies, cazar y más tarde recolectar, también proteger a nuestra descendencia aunque no era la más importante. En general, todos los estudios antropológicos y científicos nos llevan a las mismas conclusiones y surgen las cantidades y los porcentajes. Imaginemos que le pasaría hace 50.000 Equilibrio- GUsaños a un asentamiento de 1.000 homínidos, partiendo de la base, de un porcentaje igual de hombres y mujeres. Los porcentajes de mortalidad en la especie serían aproximadamente en las siguientes proporciones: la mortalidad en el parto de la madre estaría en un 48% de las 500 mujeres, mortalidad de fetos antes del parto por diversas causas un 71%, mortalidad del descendiente en los primeros 8 meses era del 88% y en los dos años siguientes un 62% de los que sobrevivieron. Los datos nos dan como resultado aproximado una supervivencia del 50% del total de mujeres y una descendencia muy diezmada de unos 50 descendientes de cada 500. Mujeres en ese proceso se han perdido la mitad de las progenitoras y el 90% de los descendientes. Teniendo en cuenta que la longevidad estimada de nuestra especie era de 30 años de media, los datos asustan. En lo que concierne al hombre, su mortalidad era elevadísima, heridas de caza, enfermedades por infecciones, luchas, esfuerzos físicos, etc. Su media de supervivencia era de 80 individuos de cada 500 en edad adulta. Dicho esto, y seguramente con muchos matices, llegamos a la conclusión por cifras de que nuestra especie le ha bastado con un 20% de supervivencia para asegurar que la especie era garantizada. Ahora comparemos con los datos actuales de nuestra especie. De cada 500 mujeres 0,6 muertes, fetos antes de parto 6 de cada 500 y muerte después del parto, del feto 2 de cada 500. Por lo tanto estamos en un 98% de supervivencia y una esperanza de vida de media en 70 años a nivel mundial. El problema surge en la actualidad. Nuestros gobernantes y en definitiva nuestra especie no es capaz de asumir estas cifras como un problema y presumimos de ello, de burlar las leyes de la naturaleza en vez de preocuparse de cómo racionar recursos, controlar la cantidad de individuos y alimentar a todos por igual, en definitiva, la tarea más titánica a la que nuestra especie nunca se ha enfrentado ni quiere. Somos individualistas y delincuentes de los recursos, onanistas y egoístas, sin respeto por nuestro planeta. Sólo nuestra avaricia nos impide dejar ver más allá, realidades que asustan y que no podremos solucionar a no ser que un gran cataclismo o una gran guerra nos devuelva a los porcentajes naturales.

Gus

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