LA PESCA EN EL BIERZO: CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA – Samuel

clip_image002LA PESCA EN EL BIERZO: CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

Esta es la opinión que muchos pescadores seguimos manteniendo, a sólo unos días para que se dé el pistoletazo de salida a la nueva temporada de pesca en León, concretamente el próximo Domingo 7 de Abril. Lejos, muy lejos ya, quedan aquellos años donde un chaval como es mi caso, se enganchó a este estupendo deporte y gozaba de unas jornadas de pesca increíbles, donde con equipo muy austero, poca idea, pero eso sí mucha ilusión, pasaba horas y horas a pie de río pescando truchas. Sin embargo, la situación actual de nuestros ríos dista mucho de aquellos años, y las razones son muchas y muy variadas, pero quizás la más importante sea la pérdida del sentido común.

En primer lugar, me da mucha pena la lucha estéril y baldía entre pescadores de una u otra modalidad, peleando haber quién es más o menos respetuoso con las “pintonas”, y nos desviamos de lo verdaderamente importante: nuestros ríos tienen cada vez menos truchas, cada día que pasa están más degradados y la gestión de la pesca por parte de la administración es patética e inútil, y a los hechos me remito. Tenemos que darnos cuenta que somos un colectivo que tiene que estar unido para cambiar esta situación, y que nadie es más que nadie por pescar de una u otra forma, porque todos disfrutamos con esta actividad.

En segundo lugar, tenemos a los que han perdido por completo el sentido común y se encuentran en un estado de Alzheimer en cuanto a la gestión de la pesca muy alarmante, hablo de la Administración (JCYL) con el señor Javier Sancho a la cabeza y compañía, y en un segundo plano a la Confederación Hidrográfica Miño-Sil. A ellos dirijo los siguientes puntos:

· Basta ya de culpar al colectivo de pescadores de todos los males que padecen nuestros ríos, los pescadores respetamos y cuidamos los ríos, repito los pescadores, otra cosa son los furtivos.

· Basta de esta gestión piscícola deplorable que han aplicado durante años y cuyo resultado es el siguiente: ríos apenas sin truchas y cada año más degradados.

· Dejen de “inventar la pólvora” en función de intereses ocultos todos los años en la orden que establece la normativa anual de pesca, porque da la impresión que ha sido consensuada a la salida de un after a las 9:00 de la mañana tras la ingesta de gran cantidad de sustancias estupefacientes. Sean democráticos y serios, lleguen a consensos con todo el colectivo de pescadores que pagamos una licencia (y no sólo con aquellos que interesan, y que buscan trampolines hacia la política o vacaciones gratis de pesca) y todos los colectivos que participamos directa o indirectamente de dicha actividad.

· Pregunten a nuestros mayores porque antes había truchas y truchas, aún cuando se redaba todo el año para poder sobrevivir, y quizás aprendan que nuestros abuelos entendían que proteger los bosques de ribera no era tener en las orillas de los ríos zonas de 10 o 20 metros de zarzas, especies invasoras y árboles enanos peleando por cada rayo de luz, que no permiten el paso, ni de nuestro abundante amigo, el jabalí, y que sí se puede hacer tanto un aprovechamiento forestal como una poda adecuada en dichas zonas, en especial en los ríos de montaña, que permita que pase la luz y la vida piscícola vuelva a estos tramos, aprovechando esos recursos forestales para la construcción de estacadas donde la trucha siempre tendrá agua en verano y cobijo frente a tormentas y predadores, como antaño se hacía.

· De nada vale la construcción de colectores de aguas residuales anunciados a bombo y platillo si no se instalan las bombas para impulsar dichos fluidos hasta la depuradora de turno, porque al final pasa lo de siempre, que esas aguas acaban en el río sin depurar y la calidad de las aguas en el caso de los salmónidos es crucial para su supervivencia, y como ejemplo, el siguiente reportaje fotográfico de una reguera que lleva años vertiendo al río Cúa, un problema muy serio que afecta a muchos ríos del Bierzo:

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· De nada sirve vedar las cabeceras de los ríos para proteger la trucha en las épocas de freza, si dichos tramos no se vigilan, porque son cotos para los furtivos, al igual que pasa con los tramos libres sin muerte.

· Que observar en ciertas partes de algunos ríos y embalses de 60 a 70 parejas de cormoranes (phalacrocorax carbo) no es normal, aunque algunos quieran ver patos.

· Que los ríos de montaña cambien de color cuando llueve, no es porque el río baje revuelto debido a la lluvia, más bien porque la cantera de pizarra de turno ha abierto las balsas de decantación. Si quieren apreciar este fenómeno y sus correspondientes lodos sobre el lecho del río, les recomiendo el río Cabrera, por citar un ejemplo.

· Que el sitio normal por naturaleza de los agentes medioambientales y de sus respectivos vehículos, es el río y el monte y no el bar de cada pueblo, durante horas y horas. Que si sufren recortes y tienen mucho trabajo en verano con la lacra de los incendios, que lo denuncien ante los medios y señalen al político responsable y que la sociedad este informada de su situación.

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· Que no es normal que en 19 años que llevo pescando en los ríos del Bierzo, únicamente se me solicitara la licencia de pesca en 2 ocasiones, por parte de los agentes medioambientales, y nunca a pie de río, porque se está enviando un mensaje de absoluta impunidad a los furtivos.

· Que una gestión piscícola adecuada genera riqueza en las tan necesitadas zonas rurales, piensen ustedes en los bares, restaurantes, casas de turismo rural, armerías, criadores de gallos, etc.…, y ya que cobran dietas, viajen a países que son auténticos ejemplos de gestión piscícola y creación de riqueza a su alrededor.

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· Resumiendo, dejen de mentir y digan si van a recuperar nuestros ríos de antaño o por el contrario seguirán pasando olímpicamente de todo, porque como ciudadano y pescador me interesa saberlo, sobre todo a la hora de introducir mi voto en las urnas.

Finalmente, en cuanto a la presente temporada que empieza este Domingo, las expectativas no son muy halagüeñas en

este arranque, ya que el caudal de los ríos se ha disparado debido a las persistentes lluvias de los últimos meses, lo que complicará bastante el encontrar buenas posturas para la práctica de la pesca.

Quizás la mejor opción sea ver cómo se comporta el tiempo hasta el Domingo, intentándolo en los ríos de las zonas bajas del Bierzo y próximos a embalses. De todos modos seguiremos comentando la evolución de la temporada, y sólo recordar el refrán que dice: “Días de lluvia y viento, no vayas de pesca, porque pierdes el tiempo”.

Samuel Castañeiras Fernández

Ingeniero Técnico Agrícola.

Técnico Superior en Gestión y Organización de los Recursos Naturales y Paisajísticos.