FINA YAÑEZ

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Fina - copia

En la fotografía de la boda de Inés y Orestes, en 1958, aparecen, entre otras personas, muy conocidas ,una que, ángel yañezal menos para mí, forma parte de los recuerdos de una adolescencia perdida: Fina Yáñez, hermana de Manoli y de mi amigo Ángel Yáñez.

Ángel, Manoli y Fina eran hijos de Ángel, capataz o contramaestre de Cementos Cosmos, allá por la década de los años cincuenta del pasado siglo. A la vez, en sus horas de ocio, era el director de una tuna que, por aquel entonces, alegraba, las noches estivales con su música y sus voces bien templadas.

 

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SAN CRISTOBAL , 1952 (I)

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… y, en estas, andaba yo, rematando un cuento erótico que me habían pedido para LA SONRISA VERTICAL, cuyo título era -y permítaseme la grosería- CELIA, LA PUTA en el que hablaba de la zoofilia de una joven llamada Celia, cuando recibo una llamada telefónica de mi Editorial, diciéndome que preparase un viaje a Madrid para presentar LA INEVITABLE MUERTE DE DON MIGUELIN LANUZA en la Feria del Libro de la capital de España y firmar ejemplares en la caseta 356 de la LIBRERÍA FORTUNA , así que dejo el relato para una mejor ocasión.

Voy a Madrid y, dado que la presentación y firma era por la tarde, en metro, me acerco a la Ribera de Curtidores. Me apeo en Tirso de Molina. Ya estoy en El Rastro. Curioseo y me encuentro en un puesto de libros de viejo, un programa de Fiestas de Toral de los Vados del año 1952. Lo compro. Tres euros pago por él. Merece la pena, aunque no está en buen estado, pero es legible.

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A PROPOSITO DE EL “HIMNO A TORAL”

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P1070166 - copia [Resolucion de Escritorio]

A PROPOSITO DE EL “HIMNO A TORAL”

Hace diez años, aproximadamente, quien esto escribe, se puso en contacto con el músico Ricardo Guirao para que musicase -valga la redundancia- la letra que yo había escrito como futuro himno a Toral. Pasó el tiempo y ni Ricardo Guirao ni yo mismo volvimos sobre el tema. Todo quedó, tal vez por mi culpa, en agua de borrajas.

Posteriormente me puse en contacto con Fermín Méndez Jr. para que los versos que yo había escrito se convirtieran en música y a ser posible en Himno -no oficial- si no era aceptado por el Gobierno Municipal de nuestro pueblo y, así, durante una de la presentaciones del libro TORAL, HISTORIA DEL SIGLO VEINTE, el Coro Parroquial interpretó magníficamente el himno, ante muchos vecinos que aplaudieron con lágrimas en los ojos.

La letra de este himno fue registrada con el título de HIMNO A TORAL DE LOS VADOS por lo que ninguna otra letra puede usar este título.

Todo esto viene porque en el blog d Af2 he leído que con la influencia de Manolo Escobar” alguien ha intentado un remedo de Himno a Toral. Deben saber los autores que, para poner letra a una música determinada de algún cantante -vivo o muerte- deben solicitar el correspondiente permiso y, también en este caso.

La letra del HIMNO de TORAL -música de Fermín Méndez y Letra de Antonio Esteban decía

Ni vencido ni humillado. Siempre erguido.

Veinte siglos de la Historia te contemplan.

Como el toro en el blasón, nunca derrotes

La testuz ni la cerviz ni la cabeza.

La letra del Himno que se presenta dice:

Entre ríos y choperas de mi pueblo

Nació en mi pecho la llama del amor

Y el murmullo de las aguas cristalinas

viene a mi mente, recuerdos del ayer

Y cuando el tren mi ve partir

Saludo a la gente con ardor.

Todas las comparaciones son odiosas por lo que no intento ninguna comparación ni coloco aquí la segunda ni la tercera estrofa .

El Estribillo de nuestro himno a Toral decía:

Eres Toral

Eres Poza y Ferradal

y en el Cantón

se hace verso el corazón

cuando habló de Toral

Las estrofas del himno cantado hace diez años son estrofas acordes con las leyes de la métrica, cosa que no observo en el poema (¿) que aparece en el blog af2.

El verso es otra cosa. Es medida y , a veces, rima, sin eso se convierte en algo insulso. Y yo en las dos estrofas que he leído hay una rima irregular que no se repite en la segunda estrofa.

No se tome mi comentario -se va a tomar- como crítica sino como recuerdo a un canto de hace diez años que aparecerá en disquete en Julio junto con mi libro de relatos, LA INEVITABLE MUERTE DE DON MIGUELN LANUZA, como regalo a los lectores.

EL ARBOL DE LAS PALABRAS (IV)

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AGUAPIE , vino muy bajo que se hace añadiendo agua al orujo.

AGÚERA, zanja o canal para el agua llovediza.

AGUI, miel.

AGUZANIEVES, pájaro pequeño, ceniciento por encima, blanco por el

vientre y con alas y cola negras.

AHECHAR, limpiar el trigo con la criba.

AHIGADADO, valiente.

AHIJADOR, pastor que cuida de las ovejas paridas y de sus crías.

AHILADO, dícese del viento suave.

AHITERA, indigestión.

AHOBACHONADO, apoltronado.

AHOGAVIEJAS, hierba aromática.

AHUCIAR, esperanzar.

AINA, presto.

AJARAFE, llanura alta.

AJORAR, llevar ganado de una parte a otra.

EL PÁRRAFO IMPOSIBLE

Cuando Prisco y Elisendo llegaron a mi lado, observé que el padre de mi amigo llevaba, colgado del hombro por unas correas, un recipiente forrado que se bamboleaba al caminar.

-Llevo -dijo señalándolo- en este recipiente aguapié que me ha regalado la molinera.

Rio con una risa bronca.

-Le canté, una vez más, aquella canción que cantábamos los mozos cuando rondábamos a las mozas: -y cantó- : que polvo tiene el camino, que polvo la carretera, que polvo tiene el molino, que polvo la molinera.

Volvió a reír. Después, antes de proseguir, hizo una pausa.

-Y ahora vamos camino de la última agüera que hicimos cerca de Villalibre de Abajo. Hay que limpiarla. El concejo ha citado a varios hombres, en esta ocasión de Villalibre de Arriba. Y yo soy uno de ellos.

Volvió a hacer una nueva pausa porque Prisco era hombre de pausas, como si no encontrase la palabra justa para expresarse.

-He reñido -dijo- con Elisendo porque don Afrodisio, el párroco, le prestó una acujera para cazar aguzanieves. El, Elisendo, sabe muy bien que los pájaros son libres y tienen que volar libres. Este hijo mío es muy ahigado con quienes no pueden defenderse.

Nueva pausa mientras me miraba de hito en hito.

-Esto de la acujera que le regaló el cura viene de muy atrás y tú, que eres su amigo, lo sabes bien, porque tanto don Afrodisio como Rufo el ahijador del pueblo, el rabadán de don Rómulo, también es amigo de la caza y amigo de don Afrodisio.

El ábrego, ahora , era un viento ahilado que despejaba el cielo de nubes.

-Claro que yo -sonrió- casi lo prefiero cazador que, no, ahobachonado en casa que, así está desde que regresó de Andalucía.

Se sonó ruidosamente con un pañuelo de hierbas.

-Ahora, como te dije, vamos hasta el ajarafe de Villalibre de Abajo para limpiar la agüera de ahogaviejas que crecen por todos los rincones. Ahucio que en esta ocasión las descastaremos.

MI TIO ANTONIO CASADO CON MI TIA CARMEN (II)

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DSC_2470 [Resolucion de Escritorio]

MEMORIA DE TORAL

“no uno ni dos sino dieciocho ataúdes”

El martirio de santa Cecilia -veintidós de noviembre, fecha en la que vine al mundo- fue de un refinado sadismo: es condenada a morir sofocada en el baño de su casa. Es decir, cocida y permanece allí un día entero sin que el calor la ablande ni física ni psíquicamente. El segundo intento de muerte corresponde a un verdugo que trata de decapitarla. Descarga sobre su cuello tres hachazos que le producen otros tantos tajos, pero conserva la vida -se dice que los verdugos solamente estaban autorizados a descargar, por tres veces, el hacha sobre los condenados- y aunque agonizante, la santa prolonga su vida durante varios días.

-Tu abuela, -decía papá- no obstante, insistía en que te tenías que llamar Cecilio y, si es que no recibías el nombre del santo del día en que naciste, sí, el santo del día en que fueras bautizado y, de esta manera, teníamos que bautizarte como Antonio Esteban .

Y don Francisco, el cura que, por aquellos tiempos ya levantaba -o enarcaba la ceja izquierda- en ademán interrogativo, como si preguntase algo- dijo aquello que ya te conté más de una vez: “Pónganse de acuerdo para saber qué nombre tendrá al niño”. Y me bautizaron como Antonio -por mi tío- y Esteban, fecha en la que la Iglesia celebra la festividad de san Esteban, el primer mártir del Cristianismo que había muerto lapidado. Yo, después, mucho después, me di cuenta que Antonio Esteban era un nombre poco habitual y muy diferente a José Luis o a José María o a José Ramón o a José Antonio—este último de moda porque a José Antonio Primo de Rivera lo habían fusilado el mismo día -o dos o tres días antes que a tío Antonio- en Alicante, por defender sus ideas. Lo que ocurrió es que a José Antonio lo fusilaron los rojos -según los nacionales- y a mi tío Antonio, los buenos -los falangistas que eran los que habían ganado la guerra. Lo de buenos o malos era según quien hablase.

El periódico LA MAÑANA en su edición matutina -y era lógico que la edición fuese matutina porque siendo su cabecera LA MAÑANA aparecía en edición matutina y no vespertina decía que fueron ejecutados en Ponferrada Antonio Fernández Fernández, Antonio del Valle García, Blas San Miguel Casín, Diego Diñeiro Cuadrado, Dionisio Ferrero Aller, Eduardo García Castañón, Jesús Franco Santín, José Álvarez Ares, José Fernández Campos, José Iglesias Silva, Juan García García, Juan González Fernández, Julio Franco Santín, Rogelio Rayo Vega, Serafín Iglesias Silva y Vicente Franco Santín, por sentencia ya ejecutada y por la que se les condenó también a que,por vía de indemnización civil, paguen a la empresa de Cementos Cosmos la cantidad de dos mil doscientas diecisiete pesetas con treinta y cuatro céntimos importe de cinco cajas de dinamita mas ciento catorce como valoración de daños causados.

-Era una tarde dorada. Era Noviembre, pero la tarde era dorada y azul y el sol no se había puesto aún al otro lado del Pico Ferreira o estaba a punto de ponerse porque las sombras en la plazoleta de la Estación eran alargadas aunque todas las sombras, al atardecer son alargadas. Todo era una larga sombra. Había gente por la carretera, en silencio. Los hombres fumaban compulsivamente y las mujeres se llevaban los pañuelos a los ojos. Nosotros estábamos en la acera del Bar de Iglesias. Tu tía también y el abuelo Antonio y algunos parientes de Dragonte. Y el tío Primo y a nuestro lado familiares de otros fusilados. Todos en silencio. El silencio pesaba como el plomo y parecía poder cortarse como cuando un cuchillo corta la mantequilla. Había gente en los balcones y en casa de Matías Vila alguien, al piano, interpretaba una melodía que en aquellos tiempo estaba de moda: no me mates con tomates, mátame con bacalao, repetidamente repetida y fue entonces cuando vimos llegar los camiones -varios- con un ruido atronador o, al menos, a mi me pareció atronador y en los camiones, guardias civiles con los mosquetones preparados y verde oscuro los trajes y relucientes , charolados, los tricornios y con el barboquejo puesto y en las camionetas, no uno ni dos sino dieciocho ataúdes y en cada uno de ellos el nombre de la persona que estaba dentro y ¿sabes, Toñito…?. No hay palabras para describir tanta rabia y tanta impotencia y tanto dolor y tanto miedo y la rabia y el dolor no solo atenazaban la garganta sino también el llanto y la palabra y sobre todo, el miedo que era grande e incluso se podía leer en los ojos de los guardias civiles.

CONTINUARA

MI TIO ANTONIO CASADO CON MI TIA CARMEN

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MEMORIA DE TORAL

-En esta casa, en mi casa, en CASA AMERICA, Bea, se llorará siempre a mi Antonio y los niños, cuando sean mayores -decía mi tía Carmen- llevarán luto por él. Ya me encargaré yo de que no olviden.

Y así fue. Durante muchos años así fue y hubo -había- lutos guardados en los armarios -en el alma de los almarios- y en las banderas que adornaban, en las Fiestas de San Cristóbal, los balcones. Lazos negros, aún había en mi casa varios años después del asesinato de mi tío.

-Porque, para nosotros, Bea, -Bea era Beatriz Sierra- y tú lo sabes muy bien, fue un asesinato aunque para ellos, para esos canallas, fue ajusticiamiento o un acto de justicia necesario ya que Antonio del Valle era concejal republicano y vendía, según dijeron, camisas rojas, cuando no se podían vender camisas rojas,. Pero, para nosotros -y para tí también porque mataron a tu marido- fue un cobarde asesinato en Ponferrada contra las tapias del cementerio.

Escáner_20190130 (6)Y tita Carmen, cuatro años después -y diez años después y catorce años después- aún lloraba lágrimas secas -y guardaba luto riguroso porque no quería ponerse de “alivio” o sea vestir de color- por su marido y le guardó luto hasta su muerte -.la muerte de ella- en mil novecientos cincuenta, el veintiocho de agosto de mil novecientos cincuenta, de embolia cerebral o sea, por obstrucción ocasionada por un coágulo que, formado en un vaso sanguíneo, impidió la circulación de la sangre en otro vaso menor.

Tita Carmen siempre repetía, como en un estribillo mil veces repetido, antes de morir, sin saber que iba a morir aquello de:

-¡Qué guapo era…¡.¡Qué guapo está en la foto, Bea…¡. Míralo con su traje cruzado y su corbata de lunares.

Antonio del Valle había nacido en Dragonte en mil ochocientos noventa y dos y en mil novecientos treinta y seis, cuando lo asesinaron, tenía cuarenta y cuatro años y, si mi tía Carmen, cuando falleció en agosto de mil novecientos cincuenta, iba a cumplir los sesenta, esto quiere decir que había nacido -ella- en mil ochocientos noventa o sea que mi tía tenía dos años

más que mi tío y se habían casado, sin importarle a él, que ella fuese mayor o que fuesen primos, porque eran primos y eso estaba mal visto y tuvieron que pedir dispensa porque, además eran primos carnales.

Antonio y Carmen -o Carmen y Antonio- habían hecho una pequeña fortuna en Argentina, cuando Argentina era una república prospera y decidieron invertir los ahorros en un negocio

-Para que -explicaban- cuando seamos ancianos podamos vivir de las rentas como don Valentín y doña Margarita, los parientes de La Coruña. Creemos que Toral es el lugar perfecto ya que está cerca de Villafranca y de Ponferrada y de Dragonte y tiene ferrocarril y así las mercancías llegarán, directamente, del almacén al comercio.

Pero no pensaron que en Toral, un día, además de enterrar su fortuna, enterrarían a sus muertos o morirían los dos, uno fusilado por envidias malsanas y , la otra -mi tía Carmen- de pena, pero la Historia reciente de este país se ha escrito, muy a menudo, con la sangre de sus muertos y las lágrimas de los vivos.

Tita Carmen y tío Antonio no tuvieron hijos porque no quisieron -dicho queda, como quedan dichas otras muchas cosas- o porque no pudieron y yo me convertí para ella en el hijo que no había tenido y exigió -porque podía hacerlo- que a la hora de cristianarme se me impusiese el nombre de Antonio, en recuerdo a su marido .

-Y para que algunos canallas fascistas no lo olviden nunca, como yo no lo olvidaré.

La abuela Pepa -su madre- era partidaria de que los bebés recibieran, en el bautismo, el nombre del santo del día en que venían al ,mundo y transigió a regañadientes.

-Porque tú -decía mi padre– naciste el veintidós de noviembre y el veintidós de noviembre, la Iglesia celebra la fiesta de Santa Cecilia, así que tenías que haberte llamado Antonio Cecilio o Cecilio Antonio, pero ni tu ,madre ni yo queríamos que te bautizasen con este nombre, con el nombre de Cecilio porque ¿cómo ibas a ir por el mundo arrastrando un nombre tan horroroso para un hombre..?.

Papá, quizás, hubiera transigido de haber sabido que santa Cecilia había sido una santa importante -era una santa importante- en la hagiografía y no supo -yo lo supe recientemente- que durante sus esponsales, se llegó a escuchar música celestial .

Dice José de Cora que, además de estar relacionada con las arpas y los órganos -los órganos de las Catedrales- es la protectora de los poetas y de los cantantes y de los vendedores de instrumentos musicales y además, defiende contra dolores de garganta y oídos y añade que Cecilia convenció a su marido para permanecer en castidad y que el marido jajajajajajaja, a regañadientes aceptó por lo que es invocada contra las infecciones venéreas, los problemas intestinales.

CONTINUAR

“PROA”, UN PERIODICO DE LOS AÑOS CUARENTA

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MEMORIA DE TORAL

El 10 de Noviembre de 1936 -cuatro meses después del inicio de la Guerra Civil- aparece en los kioscos, PROA, órgano de la Falange de León, o sea, del Movimiento, un Movimiento que, a decir de muchas personas, no se movía.

Este periódico se editaba en los talleres del extinto diario republicano LA DEMOCRACIA , anticlerical, que, entre otras lindezas, decía “que el mayor insulto que se puede dirigir a una persona es llamarle cura”.

LA DEMOCRACIA, naturalmente, desapareció -nunca mejor dicho- en los albores de la conflagración bélica entre españolitos.

PROA era un diario sin anunciantes y con escasos suscriptores y, sin embargo, se mantuvo activo hasta 1975 en que pasó a llamarse LA HORA LEONESA . El 14 de Marzo de 1984 fue adquirido por DIARIO DE LEON y, pasados tres meses, sus dueños procedieron al cierre definitivo para evitar la competencia.

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A estas alturas de la historia, hoy, yo no sé qué causa o razón motivó que CASA AMERICA se suscribiese a un periódico cuya idea política era diametralmente opuesta a la de mis padres ya que, bien sabido es que Antonio del Valle fue uno de los fusilados en Ponferrada por republicano confeso. Pienso ahora que los motivos que tuvo mi padre Pepe y mi tía Carmen para suscribirse fue el miedo a represalias ya que, siendo suscriptores quizás pasasen ante los Jefes del nuevo Régimen por personas que compartían las ideas políticas recién nacidas y no serían tachados de desafectos y, así, en la década de los años cuarenta y cincuenta, el periódico llegaba puntualmente al comercio, cada día, entre las cartas que también, cada día, entregaba Epifanio Martínez, cartero de Toral.

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